El 80 % de las infecciones se transmiten a través de las manos, por eso lavarlas correctamente puede prevenir entre el 30 % y el 50 % de las enfermedades infecciosas más comunes.
¿Por qué un gesto tan simple tiene tanto impacto?
Esta acción interrumpe la cadena de transmisión de virus, bacterias y otros microorganismos que pueden pasar fácilmente de una persona a otra a través del contacto con las manos o con superficies contaminadas.
Técnica con agua y jabón (60 segundos)
- Humedece tus manos con abundante agua.
- Aplica una cantidad suficiente de jabón para cubrir toda la superficie de tus manos.
- Comienza frotando las palmas.
- Entrelaza los dedos y frota la palma y el dorso de cada mano.
- Continúa con los dedos entrelazados y limpia los espacios entre ellos.
- Junta las manos de frente, toma los dedos y muévelos de lado a lado.
- Rodea el dedo pulgar con la mano contraria para limpiar toda la zona de agarre.
- Frota las yemas de los dedos contra la palma de la mano opuesta para limpiarlas.
- Enjuaga tus manos con abundante agua.
- Sécalas con una toalla desechable.
- Cierra el grifo con la misma toalla desechable.
Cada lavado de manos es una forma sencilla de cuidar de ti y de quienes te rodean. Pequeños hábitos como este hacen una gran diferencia.


